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¿Por qué me piden compartir mi DNI y mis fotos?

¿Por qué me piden compartir mi DNI y mis fotos? 3744 1726 Blog Güeno

En el proceso de solicitud de un crédito que puede iniciarse desde nuestra web, las personas deben presentar su DNI (documento de identidad) y tres fotos de sus rostros, sacadas al instante. ¿Para qué? Estas instrucciones pueden parecer raras o arbitrarias, pero en realidad se trata de un mecanismo de seguridad que consiste en recolectar datos biométricos.

Si todavía no leíste sobre qué es la biometría y cómo funciona, podés hacerlo acá. Los datos biométricos vienen usándose hace tiempo en procesos de registro de identidad o actualización de perfiles en instituciones. Incluso se usan para autorizar grandes compras o transacciones: en lugar de pedirnos una firma, algunos bancos y comercios decidieron que basta con leer nuestra huella digital para verificar nuestra identidad.

Sin embargo, quizás lo que nos sorprende es el sistema de chequeo de datos biométricos en tiempo real: el que se soliciten selfies tomadas en el momento para iniciar trámites importantes. En realidad, es una práctica que está volviéndose habitual, e incluso hay bancos alrededor del mundo que permiten abrir cuentas corrientes con el mismo sistema que utilizamos en Güeno: compartir el documento de identidad, acompañado de selfies.

¿Cómo funciona este sistema?

Para prevenir identificaciones fraudulentas, la tecnología biométrica compara los rasgos individuales que aparecen en el DNI con los de la foto. La clave está en que esta selfie debe ser tomada en el instante. Si no fuera así, cualquiera que tuviera acceso a una foto nuestra como a nuestro DNI podría hacerse pasar por nosotros. En esta nota podés leer cómo acelerar el proceso de compartir tu documento y tus datos biométricos, es decir, cómo sacar selfies que cumplan este propósito.

¿Cuáles son sus ventajas?

  • Es fácil sacar las fotos y puede hacerse rápido. El proceso no lleva más que un par de minutos.
  • Se está popularizando y extendiendo el acceso a cámaras de alta calidad (incorporadas como las en teléfonos móviles) que permiten el reconocimiento de los rasgos personales.
  • Puede hacerse de forma remota. Es decir, no hace falta movilizarse físicamente hasta la oficina de la entidad para presentar el DNI y verificar nuestra identidad. La tendencia a hacer todo tipo de operaciones por internet va de la mano con el incremento del uso de sistemas como Home Banking (banco desde casa).
  • Es un mecanismo de seguridad muy confiable y eficaz. Solo nosotros podemos ingresar a nuestra propia cuenta o acceder a nuestros datos, porque somos los únicos que portamos nuestro rostro (o huellas, ojos y cualquier otro tipo de dato biométrico).

Tenés que recordar que es solo un paso necesario para realizar tu registro. En nuestra página, toda información que compartas estará encriptada y protegida. Solo tendrán acceso a ella entidades que sean relevantes a tu solicitud para encontrar el crédito que mejor se adapte a tus requerimientos.


¿Tenés dudas sobre el proceso de solicitud de crédito que ofrecemos en nuestra página? Escribinos a hola@gueno.com.ar

¿Qué es el scoring o puntaje crediticio?

¿Qué es el scoring o puntaje crediticio? 1920 705 Blog Güeno

¿Alguna vez solicitaste un crédito? Si lo hiciste o consideraste hacerlo, puede que te hayas cruzado con los términos “scoring”, “score crediticio” o “puntaje de crédito”. Todos nombran un mismo concepto: el sistema automatizado de medición que ayuda a una entidad o prestamista en la decisión de conceder o denegar un crédito. Calcula la probabilidad de que la persona a quien se le otorga el crédito pueda devolverlo en el plazo acordado.

Pensémoslo desde el otro lado. Supongamos que somos una persona en posesión de una gran cantidad de dinero. Sabemos que otros van a acudir a nosotros en busca de una suma prestada. También sabemos que no podemos dársela a todos quienes la soliciten. Entonces ¿cómo decidimos cuál es el mejor candidato a devolvernos el dinero en el futuro?

Seguramente, para tomar la decisión nos fijemos en cómo va a usar esa persona el dinero, qué tan responsable es su comportamiento, y si en el pasado ha devuelto a otros el dinero que le hubieran prestado.

Nuestro puntaje crediticio va actualizándose mes a mes, de acuerdo con nuestro comportamiento respecto al pago de nuestros créditos.

El scoring, entonces, ayuda en esta evaluación. Usa un programa informático que toma en cuenta varios factores sobre nuestro perfil financiero y con ellos genera un número de tres cifras, que ronda entre los 400 (mínimo) y 800 (máximo) puntos. Cuanto más alto es nuestro puntaje, mejor posición tenemos a la hora de recibir el crédito que elijamos. El puntaje sirve a las entidades de guía para conceder o rechazar la solicitud de un producto financiero (como un préstamo, hipotecas, tarjeta de crédito, etc).

Tomemos como ejemplo la tarjeta de crédito. Sabemos que nos permite gastar un monto máximo por mes. Pero ¿cómo se determina ese límite de gasto? En parte, evaluando los antecedentes o historial crediticio del solicitante de la tarjeta antes de emitirla. Esto es resumido en nuestro perfil financiero y se traduce a un puntaje crediticio o score.

¿Qué datos se tienen en cuenta para generar un score?

La información del individuo que se considera para calcular el puntaje puede variar según la entidad o según el país en cada caso. Sin embargo, estos son algunos datos que usualmente tienen relevancia en el score:

  • Edad.
  • Profesión. A veces, la entidad puede solicitar información sobre nuestros ingresos.
  • Vínculos con otros clientes. Nuestra relación con personas que gocen de productos financieros en esa entidad.
  • Historial crediticio. Si ya hemos recibido un crédito, cómo ha sido nuestro desenvolvimiento para pagar deudas.

¿Puedo consultar mi puntaje?

Si, cada persona puede consultar su score crediticio cuando lo solicite. Sin embargo, no es recomendable hacerlo con frecuencia. Esto es porque quien consulta su número suele estar en proceso de solicitar un crédito y una persona financieramente estable no debería necesitar créditos con habitualidad. Por eso, la cantidad de veces que alguien consulta su score es uno de los factores que pueden cambiar el score en sí.

¿Qué factores determinan o afectan mi puntaje?

El puntaje crediticio no es un número fijo, sino que sube o baja de acuerdo a cómo nos desenvolvamos con nuestros créditos y finanzas. Por eso, tenemos que reflejar comportamientos positivos y prestar atención a lo siguiente:

  • Capacidad de pago. Cuánto dinero tenemos luego de nuestros gastos y qué porcentaje de nuestra deuda podemos saldar cada mes.
  • Historial crediticio. Cómo fue nuestro comportamiento con créditos previos, si los tuvimos. Es importante que hayamos saldado las deudas de créditos solicitados anteriormente.
  • Puntualidad con que devolvemos el dinero solicitado.
  • Capacidad de deuda. Cuánto podríamos endeudarnos con el préstamo en cuestión.
  • Frecuencia con que consultamos el propio puntaje.

Tener una buena puntuación es importante, ya sea que queramos solicitar un crédito en el futuro inmediato como si no. Hay que considerar que el score es el resultado de buenas prácticas financieras a lo largo de nuestra vida y que no es otra cosa que el reflejo de nuestra responsabilidad económica.


¿Querés saber cómo mejorar tu puntaje crediticio y acceder al mejor crédito para vos? Visitá nuestra página o escribinos a hola@gueno.com.ar

¿Qué es una tarjeta de crédito?

¿Qué es una tarjeta de crédito? 1920 1080 Blog Güeno

Según una encuesta que realizó el Banco Central de la República Argentina en 2018, un 93% de los habitantes reconoce la tarjeta de crédito como un producto financiero. Es decir, casi todos las conocemos y puede que hayamos considerado conseguirnos una.

Sin embargo ¿cuántos de nosotros podemos decir con claridad qué son y cómo funcionan? Hay muchos factores que debemos considerar para poder usar estas tarjetas responsablemente.

¿Qué es una tarjeta de crédito?

Una tarjeta de crédito es un plástico con una banda magnética o chip que funciona como medio de pago de dinero electrónico. Con ella podemos manejar dinero que el banco que la emitió nos da a modo de préstamo. Al cabo de un plazo (en general, un mes), tenemos que devolver al banco el dinero que hemos usado.

Si nos demoramos en abonar el saldo que debemos, a ese monto se le añadirá un porcentaje de intereses. Por eso es importante estar al día con los pagos de nuestra tarjeta de crédito y evitarnos incurrir en deudas.

En Argentina, un 37% de los adultos es dueño de una tarjeta de crédito.

¿Cuáles son las ventajas de tener una tarjeta de crédito?

— Es una forma de dinero electrónico. Nos ahorra tener que manejarnos con efectivo, permite realizar compras y pagos de manera remota, así como extraer dinero en efectivo de cajeros (incurriendo en pequeños costos).

— Las tarjetas suelen dar acceso a ofertas, descuentos, planes de suma de puntos y promociones exclusivas. Estos beneficios van a depender de la entidad financiera que las haya emitido.

Es un buen recurso para dividir grandes pagos en montos menores (cuotas) que pagaremos mensualmente (con intereses aplicados). Es decir, amplía nuestro acceso a compras que serían muy difíciles de financiar en un pago único.

Usar nuestra tarjeta de crédito es pedir un préstamo; tenemos que planificar saldar esa deuda lo antes posible.

Qué necesitás saber sobre una tarjeta de crédito

— El costo de la tarjeta es la suma tres factores:

  • Los gastos en sí: la suma total de dinero que hayamos usado en compras o pagos a lo largo del período.
  • Los intereses aplicados a esa suma total.  
  • La comisión y/o cargos financieros: el porcentaje cobrado por el banco por ofrecer este servicio. En algunos casos se abonan a modo de cuota anual, establecida por el banco.

El porcentaje que representen los intereses y la comisión dependerán del banco y del tipo de crédito que hayamos elegido al obtener la tarjeta. La elección del crédito y del banco afectará totalmente la cantidad de dinero que tengamos que pagar a fin de mes. Por eso es muy  importante que antes de emitir una tarjeta nos asesoremos y comparemos cuidadosamente las opciones disponibles.

— Cada tarjeta o crédito ofrece un monto máximo de gastos que pueden hacerse a lo largo del mes. Este tope es fijado desde el momento de su emisión.

— Mensualmente recibimos un resumen de cuenta de los gastos que se hayan realizado con la tarjeta. Al final de este resumen se nos muestran dos números: la deuda total y el pago mínimo obligatorio que debemos hacer para no incurrir en multas. Podemos elegir cancelar (abonar) únicamente el pago mínimo, o bien pagar el saldo total (y de esta manera evitarnos los gastos generados por intereses acumulados en el futuro).

Diferencia con la tarjeta de débito

Si bien ambas tarjetas son una forma de usar dinero electrónico, con todas las ventajas que esto implica, cada una representa una forma muy distinta de financiación. La tarjeta de crédito, como dijimos, equivale a un préstamo que nos genera una deuda hacia la entidad que la emitió. El momento de pagar ese monto es a fin de mes, semanas después de que hayamos hecho nuestras compras con ella.
La tarjeta de débito, por otro lado, solo utiliza el dinero que previamente depositamos en nuestra cuenta bancaria. El pago de nuestras compras se realiza inmediatamente y se descuenta de nuestros ahorros en el banco. Esto significa que no incurrimos en ninguna deuda al usarla.
Para leer una comparación más detallada entre tarjetas de crédito y débito, te invitamos a leer esta nota.


¿Querés asesoramiento para descubrir qué tarjeta es la más conveniente para vos? Visitá nuestra página o contactanos escribiendo a hola@gueno.com.ar

¿Qué es una tarjeta de débito?

¿Qué es una tarjeta de débito? 1920 1275 Blog Güeno

Nos manejamos con dinero a diario. Aunque puede que pase un día en que logremos no gastar en ninguna compra o producto, lo más usual es que salgamos de nuestras casas llevando dinero en efectivo (billetes y monedas). Hoy en día, sin embargo, se está expandiendo el uso de dinero electrónico, que podemos manejar mediante tarjetas de débito o crédito.

Según un estudio realizado por el Banco Central de la República Argentina, en 2018 un 42% de los adultos del país contaba con una tarjeta de débito. ¿Cuáles son sus ventajas? Las transacciones electrónicas implican más comodidad, mejor organización, y, más importante, son en muchos casos el acceso principal a nuestra primera cuenta bancaria. Esto nos abre la puerta hacia nuevas opciones para usar, ahorrar o incluso aumentar nuestro dinero. 

¿Qué es una tarjeta de débito?

La tarjeta de débito es un plástico que porta una banda magnética y chip electrónico que nos permite interactuar con el dinero que tenemos guardado en una cuenta bancaria. Esta tarjeta guarda datos sobre el titular de la cuenta y está protegida por ciertos mecanismos de seguridad, entre ellos un código numérico o PIN que el dueño usa para autorizar transacciones.

Es importante recordar, entonces, que ser titular de una tarjeta de débito implica tenemos una cuenta corriente o de ahorros en el banco que la emitió. En esta cuenta insertamos dinero (ya sea haciendo depósitos en efectivo o recibiendo pagos que nos envían nuestros empleadores, por ejemplo) y luego podemos acceder a él utilizando nuestra tarjeta o sus datos vinculados.

Un 42% de los adultos argentinos posee una tarjeta de débito; esto las vuelve el producto financiero más utilizado en el país.

¿Qué datos están asociados a mi tarjeta de débito?

  • CBU y Alias. El CBU (que no debe confundirse con el número de 16 dígitos que aparece en el frente de la tarjeta) es el código numérico que identifica nuestra cuenta bancaria. Si queremos que alguien realice una transferencia a nuestra cuenta, por ejemplo, debemos indicarles nuestro CBU. Para facilitar este proceso, a cada CBU podemos asignarle un Alias de nuestra elección. Esta es una combinación de palabras que puede ser la que nosotros elijamos (incluso podemos cambiarla cuando queramos). De esta manera se vuelve muy sencillo recordar el nombre de nuestra cuenta bancaria y comunicarlo durante transacciones.
  • PIN. Clave numérica, en general de 4 dígitos, que es solicitada para autorizar transacciones desde cajeros o en puntos de venta.
  • Nombre de titular. Si bien en la tarjeta solo aparece impreso el nombre del titular, al momento de emitirla el banco asocia otros datos biométricos a la identidad de esa persona para poder vincularla a su cuenta bancaria y su tarjeta. Estos datos pueden ser su DNI, firma, foto o huella dactilar, por ejemplo.

Qué necesitás saber sobre una tarjeta de débito

—Permite hacer y recibir transferencias inmediatas con facilidad (es decir, enviar dinero desde nuestra cuenta hacia la cuenta de otro). En el 2018, la cantidad de pagos con transferencias hechos en Argentina creció un 65%.

—Con servicios como Home Banking (“banco desde casa”) podemos realizar muchas operaciones desde nuestra computadora o celular, de modo seguro y muy simple, que nos puede llegar a ahorrar horas de espera y atención en un banco físico.

—Si bien es cómodo utilizar el plástico para manejar nuestro dinero electrónico, acercándonos a un cajero electrónico podemos hacer extracciones de efectivo del dinero que hay en nuestra cuenta. Por facilitarnos este servicio, el banco puede cobrar una comisión, que suele ser un porcentaje bajo del dinero extraído.

—Podemos realizar transacciones con ellas en puntos de venta (por ejemplo, pagando en un supermercado), cajeros o utilizando home banking.

—Algunos bancos cobran una comisión por los movimientos que hagamos con nuestra tarjeta, o incluso por su emisión y mantenimiento. Este monto suele descontarse automáticamente del dinero que guardamos en nuestra cuenta. En algunos casos, las entidades bancarias ofrecen un primer período gratuito (por ejemplo, un año sin pagar la comisión anual por el mantenimiento de la cuenta).

—La posesión de una cuenta bancaria nos permite recibir pagos de manera remota. Por ejemplo, nuestro empleador puede transferirnos el pago del sueldo directamente a nuestra cuenta, y luego podemos acceder a ese dinero utilizando nuestra tarjeta.

¿Cuál es la diferencia con una tarjeta de crédito?

La tarjeta de débito utiliza el dinero que ya depositamos en nuestra cuenta del banco. En cambio, una tarjeta de crédito implica que el banco en cuestión nos “presta” dinero que podemos usar en transacciones (compras, pagos de servicios, etc). Al final del mes, recibimos una factura por la suma total de nuestros gastos y recién en ese punto tenemos que pagar al banco el dinero utilizado.

Podés leer una comparación más detallada entre tarjetas de crédito y débito en esta nota.


¿Querés leer más sobre finanzas personales? Contactanos a hola@gueno.com.ar o visitá nuestra página para seguir aprendiendo.

¿Necesito una tarjeta de débito o una de crédito?

¿Necesito una tarjeta de débito o una de crédito? 5655 2106 Blog Güeno

Cuando el BCRA realizó una encuesta en 2018, un 92% respondió que conocía la existencia de tarjetas de crédito o débito. Sin embargo, el porcentaje de personas que dijeron ser dueños de una tarjeta de débito o crédito fue de menos de la mitad.

¿A qué se debe esto? Para tener un mejor control de nuestras finanzas e identificar qué tipo de tarjeta vamos a necesitar para qué situación, necesitamos conocer con claridad las particularidades de cada una. Antes de leer esta nota, puede que te sirva visitar las que explican qué es una tarjeta de débito y qué es una de crédito.

Principales diferencias

La diferencia fundamental entre una tarjeta de crédito y una de débito es el momento en el que pagamos por nuestros gastos. Cuando usamos una de débito, el dinero se descuenta inmediatamente del monto que tenemos en nuestra cuenta bancaria. Al usar la de crédito, sin embargo, estamos pidiendo un “préstamo”, y por lo tanto, postergamos hasta fin de mes el momento de pagar (al banco) por ese gasto.

  • Para usarse, débito requiere introducir el PIN (número de seguridad) y crédito requiere una firma o muestra del documento de identidad.
  • En débito, el límite de gasto es el monto total en tu cuenta bancaria o caja de ahorro. En crédito, el límite de gasto mensual es definido según el tipo de tarjeta que se haya elegido.
  • La tarjeta de crédito permite dividir un pago en cuotas que serán saldadas en la misma  cantidad de meses. Tenemos que pagar esas cuotas mes a mes para no acumular intereses. La tarjeta de débito no autoriza pagos en cuotas, al menos por el momento.
  • Los gastos de una tarjeta de crédito pueden sumar intereses mensuales si fallamos en cancelar (pagar) el saldo total a fin de mes.

Sin embargo, ambas son formas de dinero electrónico. Esto implica que nos evitan tener que manejarnos con grandes cantidades de dinero en efectivo, simplifican muchas transacciones y dan acceso al sistema de Online o Home Banking. Podés leer más sobre las particularidades de las tarjetas y el dinero electrónico en esta nota.

Débito

Un 42% de los argentinos tienen su tarjeta de débito propia.

Elegí una tarjeta de débito si…

  • Querés tener tu dinero guardado en un banco, para más seguridad y claridad a la hora de llevar registro de tus gastos.
  • Buscás comodidad para tus gastos diarios (evitar moverte con efectivo)
  • Querés limitarte a un presupuesto de gastos diario/semanal/mensual. Una tarjeta de débito te va a ayudar a llevar registro de tus compras y pagos.

Crédito

Un 37% de los argentinos tienen su tarjeta de crédito propia.

Elegí una tarjeta de crédito si…

  • Tenés un ingreso mensual mayor al saldo que deberás abonar al cabo de cada mes.
  • Tenés la capacidad de planificar tu economía doméstica y la disciplina para controlar tus gastos.
  • Necesitás mayor poder de compra en el momento y sabés que en el futuro vas a poder saldar tu deuda con facilidad.

¿Querés asesoramiento para descubrir qué tarjeta es la más conveniente para vos? Visitá nuestra página o contactanos escribiendo a hola@gueno.com.ar

Biometría: los medios de seguridad del futuro (y del presente)

Biometría: los medios de seguridad del futuro (y del presente) 626 402 Blog Güeno

Todos estamos acostumbrados a medidas y mecanismos de seguridad que impiden que otras personas accedan sin permiso a información, lugares u objetos que son nuestros. Es decir, todos en algún momento nos hemos manejado con llaves, candados o contraseñas, ¿no? Pero hoy en día se está generalizando una nueva tecnología que eventualmente podría reemplazar todas estas herramientas: la biometría.

La biometría se basa en la identificación de rasgos físicos o del comportamiento de una persona individual. Cada persona tiene, por ejemplo, huellas dactilares, ojos, facciones de la cara y un timbre de voz únicos, que no se repiten en nadie más. Esa información es ideal para comprobar que somos nosotros y existe tecnología que permite “leerla” con solo tomar imágenes o detectar superficies de la piel, por ejemplo. Si bien estos avances tecnológicos están presentes hace años, cada vez se están popularizando y llegando al público por más y más medios.

Un ejemplo son los más recientes celulares. Para proteger toda la información valiosa que almacenan, los smartphones inicialmente pedían una contraseña para desbloquearse. Ahora, los últimos modelos se sirven de mecanismos biométricos: pueden activarse solo usando la huella dactilar, la voz o el rostro de su dueño, que registra estos datos biométricos apenas estrena el celular, con un proceso simple que se sirve de la cámara, micrófono o botones.

Otra ventaja de acceder a nuestras cosas con datos biométricos: es información que podemos llevar a donde sea que vayamos. Nunca vamos a perderla u olvidarla, como a las llaves o a las contraseñas.

¿Para qué sirve?

Este recurso tecnológico no es ni tan raro ni tan reciente. Podemos considerar que el uso de la foto de cada persona, como las que se usan en cédulas de identidad (DNIs, licencias de conducir o incluso redes sociales), ya son una forma de identificación de rasgos físicos individuales.

Sin embargo, el reconocimiento biométrico se está expandiendo en situaciones que requieren altísimas medidas de seguridad, como la salida o entrada a un país o la creación o el acceso a cuentas bancarias o créditos. Las autoridades que regulan estos accesos ya están utilizando la lectura de rostros, iris (ojos) o huellas dactilares que permiten identificar personas con mucha facilidad y un alto nivel de precisión.

Podemos esperar que la biometría encuentre más y más usos a medida que pase el tiempo. Es probable que eventualmente reemplacen a todos los demás sistemas de seguridad que las personas llevamos muchos años usando, como llaves, contraseñas o firmas.

Para esto, todavía es necesario que las personas se familiaricen con su existencia y su funcionamiento para no verlas como amenazantes o invasivas. Después de todo, funcionan para proteger las pertenencias y privilegios de cada uno.


¿Te interesa este tipo de tecnología y querés aprender más sobre cómo incorporarla en tu día a día? Visitá nuestra página o contactanos escribiendo a hola@gueno.com.ar