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¿Qué es un plazo fijo?

¿Qué es un plazo fijo? 2520 1080 Blog Güeno

Un plazo fijo es un tipo de depósito por el cual guardamos nuestro dinero en una entidad financiera. Al igual que cuando lo depositamos en una caja de ahorros, al hacerlo estamos prestando nuestro dinero al banco o entidad. Las diferencias fundamentales son dos:

¿Para qué sirve?

Cuando se tiene un excedente de dinero, el plazo fijo es una buena opción de inversión para multiplicar nuestros ahorros. Es una inversión libre de riesgos que evita que nuestro dinero guardado pierda valor y puede generarnos una ganancia a futuro.

¿Cómo funciona?

Cuando invertimos en un depósito a plazo fijo, inmovilizamos nuestro dinero por el período que acordemos (entre 30 días y 1 año).

Cada banco o entidad plantea una TNA (Tasa Nominal Anual). Esto es: qué porcentaje del monto que depositemos se sumará a nuestro monto a modo de intereses. Dado que distintas entidades ofrecen distintas tasas, es conveniente asesorarse sobre cuál será nuestra ganancia con cada una para que tomemos la mejor decisión.

Cuanto más largo sea el plazo que elijamos, mayor será nuestra ganancia: es decir, el dinero que obtengamos después de haber depositado $1000 a 1 año será mayor que el mismo monto después de 1 mes. 

¿Cuáles son las ventajas de un plazo fijo?

  • Rentabilidad. Si es dinero excedente que no vamos a gastar, siempre será mejor invertirlo en un plazo fijo con buenas tasas de interés que tenerlo guardado.

  • Seguro y libre de riesgo. La devolución del dinero con la suma de los intereses pactados está garantizada, siempre que se conserve el dinero en depósito por el período estipulado.

  • Es un trámite simple que incluso puede hacerse por vía electrónica (no presencial). Este medio incluso suele tener tarifas preferenciales (más altas, es decir, que generan mayores ganancias).

¿Las ganancias por plazo fijo compensan las pérdidas por inflación?

En general, sí. La tasa de interés que aplica suele ser mayor a la tasa de inflación del período del plazo fijo. Si no fuese así, la única función de realizar un depósito a plazo fijo sería evitar que nuestro dinero perdiera valor por inflación. Conviene asesorarse de qué entidad tiene las tasas más altas o las mejores condiciones para que nos generen una mayor ganancia.

¿Se puede cancelar un plazo fijo?

Sí, algunas entidades ofrecen plazos fijos pre cancelables. Estos permiten la cancelación para que recuperemos nuestro dinero antes de cumplido el plazo pactado. Pero suelen requerir el pago de una penalización y perderíamos la ganancia por intereses. Por eso antes de hacer el depósito debemos asegurarnos de que no es una suma que vayamos a necesitar en el futuro próximo.


¿Tenés más preguntas como esta? Escribinos a hola@gueno.com.ar para que el equipo las tenga en cuenta en notas futuras.

Consejos para armar un presupuesto

Consejos para armar un presupuesto 5472 2216 Blog Güeno

Cuando nos manejamos con dinero electrónico, podemos perder la noción de cuáles son nuestros gastos del día a día y cómo terminan conformando nuestras expensas totales a fin de mes. 

La comodidad de pagar con tarjetas de débito o crédito implica que no pensamos demasiado en qué proporción de nuestro ingreso se está yendo en cada compra, por más chica que sea. Esto es sobre todo cierto con las tarjetas de crédito, que representan una forma de “patear el pago para adelante”, un hábito de gasto que puede acumularnos serios problemas.

Según el BCRA, solo un 55% de los argentinos se guía con un presupuesto familiar.

Armar un presupuesto mensual es una buena forma de llevar un control responsable y medido de nuestros gastos. Es sabido que la sola práctica de ponernos un límite mensual de gastos (o, lo que es más motivador, una meta de cantidad a ahorrar) puede ayudar muchísimo a mejorar nuestro comportamiento con el dinero.

Consejos para armar un presupuesto (y apegarte a él)

Es útil preguntarse primero: ¿cuál es mi objetivo? ¿Pagar una deuda? ¿Aumentar nuestros ahorros? ¿Juntar para una inversión? Tener clara nuestra meta va a ayudarnos a ordenar nuestras prioridades y tomar decisiones acordemente (por ejemplo, qué gastos eliminar o minimizar, cuánto queremos que nos sobre cada mes, etc).

Podés elaborar un plan de presupuesto en cualquier momento, pero los números que te plantees van a ser más cercanos a la realidad si antes te das un mes entero para llevar un listado de todos los gastos que hagas en los próximos 30 días.

Solo un 19% de los argentinos realiza un cálculo exacto de su presupuesto para el mes.

  • Para empezar, anotá tus fuentes de ingreso o las sumas que esperes recibir en el mes siguiente, y sumá el total de tu ingreso doméstico para el mes. Es decir, medí tus posibilidades de pago y considerá tus formas de financiación.

  • Después, con la ayuda de todas las facturas del mes anterior, armá una lista de gastos mensuales fijos (facturas de servicios, matrículas, pagos de tarjetas, etc) y los estimados de gastos variables (compras de alimentos, higiene, entretenimiento, etc). Considerá si en el mes entrante esperás gastos (o ingresos) puntuales, que no suelan darse en otros meses.

  • El solo hecho de ver los números plasmados en una hoja nos puede dar ideas sobre cómo hacer que los gastos bajen. Muchas veces ocurre que no éramos conscientes de cuánto sumaban nuestras compras hasta que las anotamos. Analizá cada uno de los puntos en tu lista de gastos y evaluá cuáles de ellos son necesarios y cuales podrías suspender o reducir.

  • Destiná un porcentaje fijo de tus ingresos (por ejemplo, el 10%) a ahorros. Esta es una suma que irás acumulando mes a mes y destinar a emergencias o gastos inesperados. Puede que al principio no represente una gran cantidad, pero si lográs no gastar ese monto, mes a mes va a multiplicarse y significar una gran comodidad a futuro.

  • Llevá siempre un registro de todos tus gastos. Podés hacerlo en una lista en papel o en digital, pero es útil desarrollar el hábito de anotar hasta el mínimo gasto al final del día. También es útil guardar los tickets de compra y poder sumarlos. Ver a diario el incremento de gastos es una buena forma de recordarnos que armamos un presupuesto y es nuestro objetivo apegarnos a él.

  • Si tenés una tarjeta de crédito, anotá tus gastos con ella cada vez que la uses. No esperes a ver la factura a fin de mes para conocer el total a pagar. Además, procurá gastar solo un 50% del total que tu tarjeta permite. Esto va a hacer que el pago total que llegue en la factura a fin de mes sea más accesible.

  • Es útil hacer buen uso de ofertas y promociones, pero hacé un uso consciente de ellas. Muchas veces nuestras tarjetas dan acceso a propuestas que parecen beneficiarnos a corto plazo (pagar en cuotas, 2×1, descuentos a partir de cierto monto), pero en realidad solo nos llevan a gastar más de lo estipulado en nuestro presupuesto. Por eso, conviene aprender nuestro plan y recordarlo antes de cada gasto.

Guiarse con un presupuesto puede parecer abrumador al principio, y es probable que los primeros meses tengamos que reajustar los números para ajustarlos a la realidad. En un principio, también puede servir elaborarnos un plan de gastos e ingresos semana a semana.