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¿Qué es la refinanciación?

¿Qué es la refinanciación? 2520 1080 Blog Güeno

¿Alguna vez te quedaste atrás con el pago de las cuotas de un crédito? ¿Sufriste la acumulación de intereses que te hicieron arrepentirte de no haber pagado el saldo total de tu tarjeta? Si fue así y te encontraste acumulando una gran deuda, seguramente investigaste maneras de salir de la situación. En esta nota ya expusimos algunos consejos que pueden servirte en casos como este.

Una de las posibles soluciones que se sugiere a personas que acarrean deudas es la refinanciación o reestructuración de su crédito. También solemos cruzarnos con el término refinanciación cuando investigamos para solicitar un crédito, hipoteca u otro producto financiero; puede que descubramos que el crédito que nos interesa ofrece la posibilidad de refinanciarse en el futuro.

¿Qué es refinanciar?

Una refinanciación es una renegociación de los términos de un crédito que ya ha sido concedido. Esto puede implicar tanto modificar las condiciones del producto financiero para que el cliente sea capaz de cancelar su deuda, como expandir el tope de dinero que el cliente puede recibir de la misma entidad.

Entonces, refinanciar puede plantear cambios en:

  • Plazos. Podría extenderse el plazo de devolución máximo que se había fijado.
  • Tasas de interés. Podrían renegociarse las tasas que aplican para favorecer al cliente y ayudarlo a pagar su deuda.
  • Cantidad de cuotas a pagar. Podría variar el total de cuotas a pagar, así como el monto a pagar en cada una.
  • Monto máximo al que accede el cliente. Si se trata de un crédito mensual, por ejemplo (com el que ofrece una tarjeta de crédito), y el cliente se encuentra en condiciones cómodas de pagar su saldo mes a mes, puede solicitar una extensión de su tope y tener acceso a más dinero en el mismo plazo.

Si la solicitud de refinanciación se da a raíz de una deuda, este cambio de condiciones incentivará al cliente a cancelar (pagar totalmente) el monto adeudado.

Refinanciar es idear un plan para que se vuelva posible pagar una deuda acumulada.

¿Cuándo necesito refinanciar?

Como dijimos, hay dos situaciones en las que consideraríamos solicitar una refinanciación:

  • Si nuestras finanzas nos permiten aumentar los gastos cómodamente y deseamos acceder a más dinero por mes
  • Si las condiciones actuales hacen que saldar nuestra deuda sea inaccesible. 

Si se trata de una deuda, en general, la opción de refinanciar tiene más probabilidad de ser concedida si el cliente la solicita en los primeros meses de morosidad. Esto quiere decir que si fallamos en pagar nuestro saldo total por dos meses, ya debemos prever lo antes posible nuestra dificultad para devolver el dinero en meses posteriores. Más aún si consideramos que la acumulación de intereses volverá nuestra deuda cada vez más grande. 

Por lo tanto, el momento para solicitar la refinanciación de una deuda es lo antes posible, apenas descubrimos que no podremos pagar la siguiente cuota. Admitir que necesitamos refinanciar no va a perjudicar nuestro historial crediticio; al contrario, es una forma de demostrarse como cliente responsable frente a la entidad que nos prestó el dinero, y prevenir que la acumulación de deuda nos anote en listas de mora, como el Veraz.

En resumen…

Recordá que la refinanciación es un acuerdo entre las dos partes: el cliente y la entidad en cuestión. El objetivo es que ambas partes queden de acuerdo en nuevas condiciones para que la deuda pueda ser cancelada.
La entidad no puede reestructurar las condiciones del crédito sin consentimiento del cliente. Por lo tanto, si sospechás que las condiciones de tu crédito cambiaron sin tu aprobación, ponete en contacto inmediatamente con la entidad para aclarar la situación.
Recordá que para evitar incurrir en mora y deudas a futuro, y para no tener que solicitar refinanciaciones, es conveniente asesorarte extensivamente sobre cuáles son los mejores créditos disponibles para tu caso y cuál es el que mejores condiciones ofrece desde un principio.

Conocé mejor tus tarjetas de débito y crédito

Conocé mejor tus tarjetas de débito y crédito 1920 686 Blog Güeno

Tanto una tarjeta de crédito como de débito son formas de dinero electrónico. ¿Cuáles son las comodidades y ventajas que representan para nosotros?

  • Podemos administrar nuestras finanzas con servicios como Home Banking (“banco desde casa”), que nos permiten ver el estado detallado de nuestras cuentas desde computadoras o dispositivos móviles.
  • Nos ahorra la necesidad de lidiar con dinero físico (que puede perderse, gastarse o ser difícil de llevar o guardar en grandes cantidades).
  • Podemos realizar compras y pagos de manera remota (desde donde queramos). En el caso de la tarjeta de débito, esto también significa que podemos recibir depósitos en nuestra cuenta sin necesidad de trasladarnos físicamente.
  • Podemos acceder a un registro de cada una de nuestras transacciones (montos, fechas, comercios o entidades involucradas y muchos detalles más).
  • Nuestro dinero está guardado en un banco y protegido por mecanismos de seguridad muy estrictos.

Ahora que conocemos las ventajas del dinero electrónico, es importante que nos familiaricemos con las tarjetas para poder usarlas y gestionar nuestras finanzas con seguridad.

Partes

Frente

1. Chip electrónico. El procesador que protege y permite el acceso a la información de nuestra cuenta. 

2. Logo del banco y del prestador del servicio (como MasterCard o Visa, por ejemplo) y holograma que prueba la autenticidad de la tarjeta.

3. Número de tarjeta. La identificación numérica de nuestro plástico, que suele tener 16 dígitos. Es importante cuidar la privacidad de este número, ya que es parte del acceso a nuestra cuenta y el dinero contenido en ella. Este número NO debe confundirse con el número de CBU que representa a nuestra cuenta corriente (vinculada a una tarjeta de débito).

4. Nombre del titular de la cuenta. Es decir, la persona dueña de la cuenta y la autorizada a realizar transacciones en ella.

5. Fecha de vencimiento. Por razones de seguridad, las tarjetas plásticas deben renovarse al cabo de cierto período (recordá que renovar la tarjeta no afecta en nada el estado de nuestra cuenta en el banco). Al igual que el número de tarjeta, la fecha de vencimiento es un dato de seguridad que se nos pide cuando realizamos compras por internet. Por esto, también debemos evitar compartir este número.

Reverso

6. Banda magnética. Almacena la información vinculada a la tarjeta, a la que puede accederse usando lectores magnéticos.

7. Firma del dueño de la tarjeta. Esta podrá ser solicitada para validar transacciones en puntos de venta y se usará para compararla con la escrita o la que aparece en el DNI. 

8. Número de seguridad. Este suele ser solicitado al dueño de la tarjeta para autorizar para compras por internet, y por eso es muy importante mantenerlo privado.

9. Información de contacto. En caso de emergencias o consultas, a través del número telefónico indicado podemos contactarnos con la entidad emisora de la tarjeta.

Cómo usarlas

Cajeros Automáticos

Estos nos ahorran la necesidad de ir a un banco o recibir atención mediada por otra persona. Son máquinas de acceso público desde las que podemos realizar varias operaciones. Algunas de ellas son extraer o depositar dinero, transferirlo, verificar o cambiar contraseñas, pagar servicios, consultar información de tu cuenta, etc. Las operaciones disponibles van a variar según la máquina de la que se trate y en general se indicará en carteles junto a ella cuáles operaciones puede cumplir.

Online y Home Banking

Usar un “banco desde casa” simplifica tanto nuestras operaciones que es una motivación fundamental para estar bancarizados y poder gestionar dinero electrónico. Este servicio se sirve de internet para permitirnos realizar todo tipo de trámites desde una computadora o celular. Hacer transferencias, consultar movimientos y estados de la cuenta, obtener comprobantes, pagar servicios, gestionar claves y muchas opciones más están disponibles desde la comodidad de nuestras casas.

Teléfonos Móviles Inteligentes

En ellos podemos instalar aplicaciones que facilitan pagos de productos y servicios, utilizando el dinero que gestionan nuestras tarjetas. Algunas de estas aplicaciones son MercadoPago, PagoMisCuentas, Rapipago o PayPal. Además, las entidades bancarias también ofrecen aplicaciones que permiten pagos o transferencias a comercios, personas u otras entidades.

Atención Personal en Bancos

También podemos gestionar transacciones de nuestras tarjetas acercándonos a un banco donde recibir atención personalizada. Esta suele ser la opción elegida cuando queremos hacer depósitos o extracciones de grandes cantidades de dinero físico.


¿Querés asesoramiento para descubrir qué tarjeta es la más conveniente para vos? Visitá nuestra página o contactanos escribiendo a hola@gueno.com.ar

¿Necesito una tarjeta de débito o una de crédito?

¿Necesito una tarjeta de débito o una de crédito? 5655 2106 Blog Güeno

Cuando el BCRA realizó una encuesta en 2018, un 92% respondió que conocía la existencia de tarjetas de crédito o débito. Sin embargo, el porcentaje de personas que dijeron ser dueños de una tarjeta de débito o crédito fue de menos de la mitad.

¿A qué se debe esto? Para tener un mejor control de nuestras finanzas e identificar qué tipo de tarjeta vamos a necesitar para qué situación, necesitamos conocer con claridad las particularidades de cada una. Antes de leer esta nota, puede que te sirva visitar las que explican qué es una tarjeta de débito y qué es una de crédito.

Principales diferencias

La diferencia fundamental entre una tarjeta de crédito y una de débito es el momento en el que pagamos por nuestros gastos. Cuando usamos una de débito, el dinero se descuenta inmediatamente del monto que tenemos en nuestra cuenta bancaria. Al usar la de crédito, sin embargo, estamos pidiendo un “préstamo”, y por lo tanto, postergamos hasta fin de mes el momento de pagar (al banco) por ese gasto.

  • Para usarse, débito requiere introducir el PIN (número de seguridad) y crédito requiere una firma o muestra del documento de identidad.
  • En débito, el límite de gasto es el monto total en tu cuenta bancaria o caja de ahorro. En crédito, el límite de gasto mensual es definido según el tipo de tarjeta que se haya elegido.
  • La tarjeta de crédito permite dividir un pago en cuotas que serán saldadas en la misma  cantidad de meses. Tenemos que pagar esas cuotas mes a mes para no acumular intereses. La tarjeta de débito no autoriza pagos en cuotas, al menos por el momento.
  • Los gastos de una tarjeta de crédito pueden sumar intereses mensuales si fallamos en cancelar (pagar) el saldo total a fin de mes.

Sin embargo, ambas son formas de dinero electrónico. Esto implica que nos evitan tener que manejarnos con grandes cantidades de dinero en efectivo, simplifican muchas transacciones y dan acceso al sistema de Online o Home Banking. Podés leer más sobre las particularidades de las tarjetas y el dinero electrónico en esta nota.

Débito

Un 42% de los argentinos tienen su tarjeta de débito propia.

Elegí una tarjeta de débito si…

  • Querés tener tu dinero guardado en un banco, para más seguridad y claridad a la hora de llevar registro de tus gastos.
  • Buscás comodidad para tus gastos diarios (evitar moverte con efectivo)
  • Querés limitarte a un presupuesto de gastos diario/semanal/mensual. Una tarjeta de débito te va a ayudar a llevar registro de tus compras y pagos.

Crédito

Un 37% de los argentinos tienen su tarjeta de crédito propia.

Elegí una tarjeta de crédito si…

  • Tenés un ingreso mensual mayor al saldo que deberás abonar al cabo de cada mes.
  • Tenés la capacidad de planificar tu economía doméstica y la disciplina para controlar tus gastos.
  • Necesitás mayor poder de compra en el momento y sabés que en el futuro vas a poder saldar tu deuda con facilidad.

¿Querés asesoramiento para descubrir qué tarjeta es la más conveniente para vos? Visitá nuestra página o contactanos escribiendo a hola@gueno.com.ar